viernes, 12 de junio de 2020

VIERNES 12 DE JUNIO

CIENCIAS DE LA NATURALEZA 

El martes estudiamos un reptil, la tortuga, hoy vamos a estudiar el delfín. Vamos allá. Primero mira y escucha con mucha atención este vídeo por que después tendrás que contestar varias preguntas.




1.Ya sabes que hay cinco gupos de vertebrados: mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios.¿A qué grupo de animales vertebrados pertenecen los delfines?
2. ¿Por dónde respiran los delfines?
3. ¿Cómo duermen?
4. ¿Cuánto pesa un delfín aproximadamente?¿Y cuánto mide?
5. ¿Son ovíparos o vivíparos?¿Carnívoros o herbívoros?


LENGUA 

Tarea:
  • Página 180, los ejercicios del 2 al 4.

ÁRABEيا بحر بلادي...





يا بحرَ بلادي...
يا واسعْ
كم أنتَ جميلٌ
يا بحرُ... ورائعْ
في جوفِكَ
أسرارٌ وعجائبْ
وكنوزٌ شتى... وغرائبْ
♦♦♦♦♦
أمواجُكَ كجبالٍ
يحملُها الماءْ
تطفو دونَ عناءْ
تشمخُ...
تعلو...
لتعانقَ أفقاً... وسماءْ
♦♦♦♦♦
أطفالاً جئناكَ
فَخُذنا بينَ ذراعيكْ
نمرحُ...
نلعبُ...
نسبحُ...
إنا نشتاقُ إليكْ
كي نبدعَ أفراحاً
ومراكبَ صيدٍ
وقصوراً من رملٍ
بينَ يديكْ
♦♦♦♦♦
يا بحرَ بلادي... يا أزرقْ
يا حُلْماً
في الخاطرِ يتألقْ.



رابط الموضوع: https://www.alukah.net/literature_language/0/121096/#ixzz6P8KOMKZz

 


SOCIALES  

FOMENTO DE LA LECTURA 


El juez y el zapatero










            En una población a las orillas del Rin vivía un juez que no tenía muy buena fama. Le    reprochaban, sobre todo —en voz baja, eso sí—, que no aplicaba la ley a todo el mundo por igual. De acuerdo con sus sentencias, para los ricos y los poderosos,para las personas que disfrutaban de una buena posición y de influencia, la ley era amable y benigna, flexible y casi amorosa —como una madre. En cambio, para los pobres y los humildes, los desvalidos desprovistos de influencia, la misma ley aplicada por aquel juez era una ley dura, rigurosa, inflexible, áspera, de una severidad extrema. No se podía decir, en el caso de aquel magistrado, que la justicia tuviera una venda delante de los ojos y no hiciera diferencias.

Un día, el juez fue a ver a un zapatero que tenía el taller en la parte baja del Puente de Piedra y le encargó un par de zapatos. El zapatero se llamaba Hans Sacs y era famoso por su maña y su oficio, así como por la calidad de sus zapatos. Hans Sacs tomó las medidas del pie del juez y le dijo que pasara al cabo de ocho o diez días, que ya le tendría los zapatos terminados.
Al cabo de diez días, el señor juez volvió al taller de Hans Sacs, quien le dio los zapatos que le había confeccionado. ¡Y qué par de zapatos! Dos zapatos bien hechos de verdad, dos espléndidas piezas de artesanía, casi dos obras de arte. Ahora bien: uno era muy diferente del otro. El zapato del pie derecho era un zapato plano, de color claro, de piel de ternero, con una hebilla de plata, y el otro, eI del pie izquierdo, era un zapato de media caña, negro, que se abrochaba con un lazo de seda.
El juez observaba aquel par de zapatos y no salía de su asombro. No había visto nunca un caso parecido. Cuando un zapatero hace un par de zapatos, el del pie izquierdo siempre es igual al del pie derecho...
—¡Escuchad, maestro Sacs! ¿Por qué los dos zapatos no son iguales? ¿Pretendéis reíros de mí?
—¡Señor juez, esto no debería extrañaros! He hecho con los zapatos lo mismo que hacéis vos con vuestras sentencias: en casos parecidos aplicáis la ley a unos de una manera y, a otros, de otra.

La vuelta al mundo en ochenta cuentos.
Albert Jané

PLÁSTICA   

No hay comentarios:

Publicar un comentario